Eficiencia

SEER y SCOP: qué significan en tu factura

Son las dos cifras que de verdad separan un equipo bueno de uno barato. Y son las que menos se explican en la tienda.

La idea en una frase

Un equipo de climatización no fabrica frío: lo mueve. Consume electricidad para trasladar calor de dentro a fuera. La pregunta relevante, entonces, es cuánto calor mueve por cada kilovatio que gasta. Eso es la eficiencia.

SEER = energía de refrigeración aportada en toda la temporada ÷ electricidad consumida en toda la temporada

Un SEER de 8 significa que, a lo largo del verano, el equipo ha entregado ocho unidades de frío por cada unidad de electricidad pagada. SCOP es exactamente lo mismo pero para la temporada de calefacción.

Por qué no basta con EER y COP

Las siglas antiguas, EER y COP, miden el rendimiento en un único punto de trabajo: el equipo a plena potencia, con una temperatura exterior fija de ensayo. Es una foto.

El problema es que ningún equipo trabaja así. En un verano real hay días de treinta y ocho grados y días de veinticinco; hay horas de mediodía y noches templadas. Un equipo inverter pasa la mayor parte del tiempo funcionando a media carga, y es ahí donde se juega el consumo del año.

SEER y SCOP son estacionales: ponderan el rendimiento a distintas cargas parciales y temperaturas siguiendo la norma EN 14825, con un perfil climático de referencia. Es una película en lugar de una foto, y por eso son la base de la etiqueta energética europea.

Consecuencia práctica: dos equipos con el mismo EER pueden tener SEER muy distintos. El que module mejor a baja carga —normalmente el de compresor inverter de gama alta— ganará por bastante en la factura, aunque en la ficha «a plena potencia» parezcan gemelos.

Cómo leer la etiqueta

La etiqueta energética asigna una clase a partir del valor estacional. Las fronteras aproximadas para equipos split de uso doméstico son estas:

ClaseSEER (frío)SCOP (calor, clima templado)
A+++≥ 8,50≥ 5,10
A++6,10 – 8,494,60 – 5,09
A+5,60 – 6,094,00 – 4,59
A5,10 – 5,593,40 – 3,99

Dos detalles que conviene mirar de cerca. El primero: el SCOP depende de la zona climática de ensayo, y la etiqueta suele dar el valor para clima templado. En el norte peninsular el rendimiento real en invierno será menor. El segundo: la clase se asigna al conjunto interior más exterior concreto. Cambiar la unidad interior por otra de la misma marca puede cambiar la clase.

Cuánto se ahorra de verdad

Aquí es donde las cuentas se vuelven interesantes. Supongamos un salón que necesita 3,5 kW y funciona unas mil horas de refrigeración al año, con una demanda estacional de unos 1.400 kWh térmicos.

EquipoSEERElectricidad al añoCoste a 0,20 €/kWh
Gama de entrada6,1230 kWh46 €
Gama media7,0200 kWh40 €
Gama alta9,5147 kWh29 €

La diferencia entre el equipo de entrada y el de gama alta es de unos diecisiete euros al año solo en refrigeración. Si el segundo cuesta seiscientos euros más, la refrigeración por sí sola no lo amortiza nunca.

La cuenta cambia por completo cuando el equipo también calienta. La calefacción tiene muchas más horas de uso y un salto térmico mayor, así que ahí el SCOP pesa bastante más que el SEER. Si la bomba de calor es tu sistema principal de calefacción, la gama alta empieza a tener sentido económico. Si solo la vas a usar tres semanas en agosto, no.

Lo que no está en la etiqueta: un equipo excelente mal instalado rinde como uno mediocre. Longitud de tubería excesiva, carga de refrigerante incorrecta, unidad exterior recirculando su propio aire caliente contra una pared… cualquiera de esas cosas se come la diferencia entre A++ y A+++ sin que la etiqueta se entere.

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Tres reglas para decidir

  1. Si vas a calentar con el equipo, mira el SCOP antes que el SEER. Ahí están las horas y el dinero.
  2. Ajusta la potencia antes de subir de gama. Un equipo bien dimensionado de clase A++ gasta menos que uno sobredimensionado A+++, porque el segundo pasará el verano arrancando y parando.
  3. Reserva presupuesto para la instalación. El dinero que ahorras bajando una clase rinde mucho más invertido en un montaje correcto.

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